miércoles, abril 13, 2005

El Rey Demonio

Llevaba sentado en su trono demasiado tiempo se dijo a si mismo mientras sus ojos, antes llenos de vida se posaban en la ventana, más alla de esta se extendían los campos y reinos, antaño ricos y floridos y ahora muertos y en decadencia.

El Rey Demonio se levantó de su trono negro, le dolía el cuerpo y sus lágrimas habían corrido por su cara durante demasiado tiempo, le escocían los ojos de tanto llorar pero su alma seguía doliéndole en lo más hondo.

Un dolor negro, sucio, empozoñado y fuerte, casi palpable y masticable, de vez en cuando todavía sentía nauseas a causa de él, era increible cuanto dolor podían infligir unas simples palabras. Un latigazo azotó su mente una vez más y las lágrimas casi volvieron a sus ojos. Se las sacudió con un gesto brusco de cabeza mientras murmuraba consignas para darse valor.

Con gesto caido y distraido se dirigió al armario, el más apartado de su cuarto particular, uno que llevaba casi eones sin abrirse, el polvo se había acumulado durante años encima de él y cayó en fina capa al abrirlo, allí dentro estaba una de las antiguas posesiones del Rey Demonio cuando ni siquiera era Rey.

Sonrió al recordar la primera vez que se quitó esa coraza, forjada de su propia mano tras una dura batalla, al tiempo que martilleaba sobre ella se repetía consignas como la de hacía unos segundos, una coraza que le protegiese del mal, que le protegiese del veneno del amor. Cuando se la quitó el veneno volvió a penetrar, pero se negó a recluirse en ella, se dijo a si mismo que una vez más probaría suerte y así lo hizo, encerrando la coraza...hasta hoy.

La cogió y despacio se la colocó por los hombros, en esos instantes varias de sus concubinas entraron, no sabían que pasaba pero al ver a su Rey con la coraza se asutaron y mediante sus dotes intentaron entreter al Rey, lo consiguieron durante escasos minutos, tras los cuales el Rey las desdeño y prosiguió su tarea, volver a ceñirse la coraza protectora.

Seis cierres, seis sellos malditos que sólo podían ser abiertos por voluntad del portador de la coraza fueron puestos en su día en los laterales de esta, seis cierres malditos que protegían del peor de los dolores.

Uno, dos, tres, los sellos laterales se fueron cerrando, el Rey Demonio los cerró despacio, comprobando despacio el ajuste perfecto y la obra de artesanía que había creado en su día. Se sentía cansado. Otro latigazo, otro recuerdo azotaba su mente, más debil por el influjo de los sellos, pero sin embargo doloroso cual aguja lacerante directamente al cerebro.

Avanzó hacia la ventana, contemplo el paisaje, parece que el día iba a comenzar radiante, un buen día para comenzar de nuevo su andadura por la vida, con la protección de la coraza encima. Cuatro y cinco, los sellos se cerraron con un sonido hueco, con un sonido sordo, más...al ir a cerrar el sexto y último sello vio algo en el cielo.

Dos alas puras y blancas, un cuerpo cuasi perfecto y una sonrisa que deslumbró al pobre demonio que desde la ventana se atrincheraba en una protección artificial. Sus ojos recuperaron un poco del brillo perdido, su mirada atravesó las alas del ángel que ante él volaba y vió más alla, su sonrisa apareció tímida en su rostro, sus manos, doloridas aun se aferraron al alfeizar de la ventana y sus alas, entumecidas por la falta de uso se desplegaron para partir en pos del ángel.

Aquel día, el Rey Demonio abandonó su trono, dejando atrás un bonito reinado que había presidido durante años, aquel día, el demonio partió detrás de un ángel que le devolvió la sonrisa, el gesto feliz y las ganas de vivir.

Aquel día, el demonio al ver al ángel, se olvidó de cerrar el sexto sello, permitiendo así, que el veneno más doloros y más traicionero del mundo volviese a correr por sus venas, permitiendo que ese veneno aflojase los otros cinco sellos hasta hacer caer de nuevo la armadura negra...

4 comentarios:

Eowyn Zirbêth dijo...

Mmmm, está bastante bien, pero si me permites un consejillo... repasa la gramática (de ortografía me callo, que yo soy lo peor al respecto). Hay comas que deberían ser puntos, sitios donde faltan comas, etc. Bueno, no te enfades, lo digo en sentido constructivo...

Pitufina dijo...

Tio... a mi es que me fascina leer lo que escribes, enserio!! Estas historias... me llenan. Sigue asi de bien jeje.

Purgatorio dijo...

Gracias a las dos, a Zirbêth por su critica y pitufina por sus halagos @^_^@.

Un beso a las dos

Anónimo dijo...

Guau!!!! Es increible como escribes, en serio.
Me fascinas.