martes, junio 20, 2006

Ángeles y Demonios

El vagón del metro avanzaba a toda velocidad por las vias, saltándose paradas como en una peli de acción de Holloywood, pero a la pobre chica no le parecía tan entretenido estando ella dentro, aunque no era precisamente a lo que le prestaba atención.

Un sonido de cristales rotos invadió la estancia casi al mismo tiempo que lo hicieron las esquirlas de los paneles de las ventanas al estallar, aquél que miraba en dirección al ángel pudo ver como la realidad alrededor de él se convulsionaba, como una burbuja de agua, un instante después abrió los brazos y la energía que el demonio, que se encontraba en el otro lado del vagón, había lanzado contra él salió por las puntas de sus dedos, yendo a estamparse contra las ventanas del vagón.

El resto de viajeros se manteían agazapados y escondidos en los huecos entre los asientos y las puertas de salida, estaban realmente asustados, sólo la niña permanecía boquiabierta en mitad del vagón, sentada en el mismo sitio que hacía unos momentos, cuando los dos contendientes no eran mas que dos amigos suyos, y sin saber como habían acabado así.

La voz del ángel sonó atronadora en el vagón para hacerse oir por encima del ruido proviniente de las vias.

- Déjala, es libre.- dijo mientras su rictus seguía igual de serio y adusto que hacia unos segundos.

El demonio siseó y su boca formó una malsana sonrisa . - Ella no sabe lo que quiere, yo le convengo.- le espetó mientras clavaba sus ojos amarillentos en la muchacha y le devolvía la mirada al ángel.

- Es libre, déjala elegir, los seres humanos no eligen mal, cuando lo hacen, están convencidos de que es lo mejor, déjala elegir.- dijo sin inmutarse mientras sus alas se movían suavemente, una pluma cayó suavemente, como si la velocidad y el aire que entraba por las ventanas rotas no le afectasen.

Las alas cartilaginosas del demonio se cerraron un poco y el demonio se incorporó , se rascó la nariz, se rascó la perilla y finalmente se encogió de hombros. - Esta bien, pero que conste que sigo diciendo que yo le convengo más.-

El ángel sonrió...

Y de repente la chica abrió los ojos, el vagón estaba parado en una estación y sus dos amigos la llamaban desde la puerta, ofreciéndole sendas manos para que fuese con ellos, los miró, se miró, miró al vagón, todo en orden, ¿una maldita pesadilla?, se incorporó y curiosamente tomó las manos de los dos al mismo tiempo.

Les miró de nuevo, no podía recordar quien era el demonio y quien el ángel, ¿se estaba volviendo loca?.

Pero justo antes de que el pitido que avisa el cierre de puertas cesase y que las puertas soltasen aquel ruido neumático tan desagradable, la chica, de reojo vió, al final del vagón, una pluma caida en el suelo, blanca como la nieve.

8 comentarios:

Duff dijo...

ahhhhhhhhhhhhhh no tiene final!!!!!! digo...vuelvo a mis exáms...:(

Angel y Demonio dijo...

Oyeeeee!!! Esa soy yo!! Lo juro! Pero es incluso peor, no son amigos externos, noooo, están dentro mío, todo el tiempo, peleandose por tomar las riendas de mi vida, y yo, todo el rato sin saber a cual escuchar. Un abrazo, te pasaste con tu post.

Caprilau dijo...

Ojala pasasen estas historias en esta vida real y monotona :(

Jessika dijo...

Creo que tanto en el transcurso de un día o de toda una vida siempre acabas encontrandote con angeles y demonios, la virtud está en saber elegir en cada momento con quien te quieres ir.
Un saludito.

malevolia dijo...

Yo creo que era un demonio.

Anónimo dijo...

La lucha interna entre ángel y demonio se manifiesta de muchas formas. A veces tendemos a ponerles caras, siempre es más sencillo si "otros" toman las decisiones por uno.

En mi caso no tengo un ángel y un demonio, tengo dos ángeles, uno blanco, uno negro.

Bonito relato :)

Yvo

Isa dijo...

Precioso!!! Se me parece a la lucha final entre Caín y Abel con Esther mirando. Muy profunda, muy sutil, esto sí que me gusta más =P

Bechotes rey
=***

cecilia_lisbon dijo...

:O Me has dejado así, amiguito.

¡¡Es genial!!
Si te digo la verdad, creo que al final eligió el diablo, aunque realmente no están muy claros los límites (no sé sabe quién es quién)

¡¡¡Muchos besos!!!
;)