Escucho una y otra vez el archivo de sonido que he desenterrado al hacer limpieza, escucho tu voz, tu mensaje, tu tono, puedo casi sentir tu lengua chocando con el paladar al pronunciar las palabras que forman la frase.
Usando un programa ralentizo tu voz, la estiro, la analizo, letra a letra, fonema a fonema, la acelero, haciendote hablar como un pitufo, como una ardilla histérica.
Vuelvo a oirla, por enésima vez, y por más que intento buscarle otro sentido a tus palabras, sólo puedo encontrarle uno:
Que te echo de menos
jueves, noviembre 29, 2007
miércoles, noviembre 28, 2007
SMS
Cuando me la encontré estaba echa un manojo de nervios, gesticulaba hacia todos los lados con unos aspaviemtos realmente exagerados, sin lugar a dudas tenía lo que se conoce comúnmente como un ataque de histeria.
Intenté tranquilizarla y que me contase que había pasado exactamente ya que sus gritos histéricos entrecortados por el movil no me habían servido de demasiado, salvo para levantarme un ligero zumbido en el oido donde tenía el auricular.
Poco a poco se fue calmando, le hice beber agua y la forcé a calmarse, ya que no podía entenderla bien sino, fue entrando por el aro y comenzó a explicarmelo todo.
Podría resumir la historia en que había encontrado el movi tirado por encima de la cama, y por pura curiosidad, que mató al gato, comenzó a leerle los mensajes, y ahí vino el problema, se encontró con todo tipo de mensajes, bastante subidos de tono por lo que me contaba mientras dos lagrimones corrian por su carita.
Le dije que se tranquilizase que seguro que todo tenía una explicacion y unas cuantas más frases hechas de esas que no dicen nada pero que usé para intentar ganar algo de tiempo y pensar que decirle...
Asi estuvimos un rato, ella contándome lo decepcionada que se sentía y yo intentando calmarla con palabras mas o menos acertadas dado mi nivel de estupor ante el asunto.
Al final, cuando se tranquilizó un poco conseguimos llegar a la conclusión de que la curiosidad mató al gato y que la ignorancia en según que casos, es la felicidad absoluta.
Pero sobre todo llegamos a la conclusión de que...bajo ningún concepto se deben cotillear los mensajes del movil de tu madre...
Intenté tranquilizarla y que me contase que había pasado exactamente ya que sus gritos histéricos entrecortados por el movil no me habían servido de demasiado, salvo para levantarme un ligero zumbido en el oido donde tenía el auricular.
Poco a poco se fue calmando, le hice beber agua y la forcé a calmarse, ya que no podía entenderla bien sino, fue entrando por el aro y comenzó a explicarmelo todo.
Podría resumir la historia en que había encontrado el movi tirado por encima de la cama, y por pura curiosidad, que mató al gato, comenzó a leerle los mensajes, y ahí vino el problema, se encontró con todo tipo de mensajes, bastante subidos de tono por lo que me contaba mientras dos lagrimones corrian por su carita.
Le dije que se tranquilizase que seguro que todo tenía una explicacion y unas cuantas más frases hechas de esas que no dicen nada pero que usé para intentar ganar algo de tiempo y pensar que decirle...
Asi estuvimos un rato, ella contándome lo decepcionada que se sentía y yo intentando calmarla con palabras mas o menos acertadas dado mi nivel de estupor ante el asunto.
Al final, cuando se tranquilizó un poco conseguimos llegar a la conclusión de que la curiosidad mató al gato y que la ignorancia en según que casos, es la felicidad absoluta.
Pero sobre todo llegamos a la conclusión de que...bajo ningún concepto se deben cotillear los mensajes del movil de tu madre...
martes, noviembre 27, 2007
Intrusa
Recuerdo perfectamente la primera noche en que ella entró en mi cuarto, por la ventana, diluviaba y la calle parecía la boca del lobo, casi me muero del infarto cuando la vi abrir la ventana y entrar como una araña.
Me quedé helado dentro de la cama, tapándome como un idiota, como si la sabana fuese a cobijarme o a protegerme de ella, fuesen cual fuesen sus intenciones.
Recuerdo la escena fantasmagórica de su silueta recortandose contra la ventana con cada trueno y sobre todo recuerdo mi reflejo en sus ojos oscuros, casi negros, que me miraban desde la mitad de mi cuarto.
Mi cara debía ser todo un poema cuando ella, sin mediar palabra se metió en la cama conmigo, y me abrazó, evaporándose todo el miedo que me había causado hasta el momento.
Recuerdo mis brazos, estirándose tímidamente y acogiendo el cuerpo de ella, que parecía hecho a medida, recuerdo su pequeño gemidito cuando cerré el abrazo en torno a ella, recuerdo sus suaves movimientos hasta conseguir un acople perfecto.
Recuerdo el olor de su cabello mojado, la paz que desprendía y lo bien que dormí aquella y todas las noches en las que el ritual se repitió, la ventana, el avance lento por mi cuarto, la invasión de mi cama, el abrazo cálido y tranquilizador.
....
(Continuará)
Me quedé helado dentro de la cama, tapándome como un idiota, como si la sabana fuese a cobijarme o a protegerme de ella, fuesen cual fuesen sus intenciones.
Recuerdo la escena fantasmagórica de su silueta recortandose contra la ventana con cada trueno y sobre todo recuerdo mi reflejo en sus ojos oscuros, casi negros, que me miraban desde la mitad de mi cuarto.
Mi cara debía ser todo un poema cuando ella, sin mediar palabra se metió en la cama conmigo, y me abrazó, evaporándose todo el miedo que me había causado hasta el momento.
Recuerdo mis brazos, estirándose tímidamente y acogiendo el cuerpo de ella, que parecía hecho a medida, recuerdo su pequeño gemidito cuando cerré el abrazo en torno a ella, recuerdo sus suaves movimientos hasta conseguir un acople perfecto.
Recuerdo el olor de su cabello mojado, la paz que desprendía y lo bien que dormí aquella y todas las noches en las que el ritual se repitió, la ventana, el avance lento por mi cuarto, la invasión de mi cama, el abrazo cálido y tranquilizador.
....
(Continuará)
lunes, noviembre 26, 2007
Mea culpa (Caga disculpa)
Como dicen que es de bien nacidos el ser agradecido y sobre todo y ante todo queda feo eso de robar, he de decir en mi defensa, para no convertirme en una Ana Rosa Quintana cualquiera, que como la idea me pareció genial y no sabía de quien era, fui preguntando a quien se la había robado.
Bueno, al lio, C'est L'amour no es sino una burda copia de una idea original de mi queridisima y nunca bien ponderada Cecília Lisbon extraida a traición en una noche oscura de su blog (el cual por cierto puedes encontrar en mis enlaces) : Como matar a una virgen en 10 cómodos pasos
Desde aqui mi más sinceras disculpas, admiraciones y todo esto con mucho mucho cariño.
Bueno, al lio, C'est L'amour no es sino una burda copia de una idea original de mi queridisima y nunca bien ponderada Cecília Lisbon extraida a traición en una noche oscura de su blog (el cual por cierto puedes encontrar en mis enlaces) : Como matar a una virgen en 10 cómodos pasos
Desde aqui mi más sinceras disculpas, admiraciones y todo esto con mucho mucho cariño.
martes, noviembre 20, 2007
C'est l'amour
Al principio era todo genial y maravillos con él, me cuidaba, me quería, me mimaba, me daba caprichos sin pedirselos y sabía cuando tenía que darme un beso o un abrazo.
Sólo con mirarnos nos entendíamos a la perfección, era como estar dentro de la cabeza del otro, era como si tuviesemos los sentidos unidos por algun tipo de energía inexplicable.
Me quería, le quería....el resto de la historia la tiene usted en el sumario, señoría.
Sólo con mirarnos nos entendíamos a la perfección, era como estar dentro de la cabeza del otro, era como si tuviesemos los sentidos unidos por algun tipo de energía inexplicable.
Me quería, le quería....el resto de la historia la tiene usted en el sumario, señoría.
lunes, noviembre 19, 2007
Huída
Tengo miedo de volverme a cruzar en su mirada, es por eso que rehuyo cualquier oportunidad de volver a verle, no me gustaría volver a encontrarmelo.
Por eso camino por las sombras por la calle, mirando hacia un punto indefinido del suelo, raramente alzando la cabeza por temor a que sus ojos llenos de culpa me taladren como agujas afiladas.
Es por eso que contengo la respiración al entrar en espacios cerrados como los ascensores, por miedo a tener que enfrentarme de nuevo a él.
Quizás es por eso que no miro a los ojos de la gente cuando hablo sino a algun punto perdido entre sus hombros y sus mejillas, por si de repente vuelve a aparecer...
No me hago fotos, no me grabo en video, no hago nada que pueda delatar mi posición.
Y sobre todo y ante todo, evito los espejos, mirarme en ellos, y encontrarme de nuevo cara a cara...conmigo mismo.
Por eso camino por las sombras por la calle, mirando hacia un punto indefinido del suelo, raramente alzando la cabeza por temor a que sus ojos llenos de culpa me taladren como agujas afiladas.
Es por eso que contengo la respiración al entrar en espacios cerrados como los ascensores, por miedo a tener que enfrentarme de nuevo a él.
Quizás es por eso que no miro a los ojos de la gente cuando hablo sino a algun punto perdido entre sus hombros y sus mejillas, por si de repente vuelve a aparecer...
No me hago fotos, no me grabo en video, no hago nada que pueda delatar mi posición.
Y sobre todo y ante todo, evito los espejos, mirarme en ellos, y encontrarme de nuevo cara a cara...conmigo mismo.
martes, noviembre 13, 2007
Guerra en los cielos: Capítulo 3
Otra vez la misma sensación de vacío, otra vez la misma sensación de caída libre...
Me levanto de sopetón, como las ultimas semanas, en mi cama, en mi casa, en Madrid. La luz del sol apenas llega a los agujeritos de mis persianas, me quito el pelo de la cara cuando el despertador remata el poco sueño que me quedaba con su quejido histérico que parece decirme: Levantalevantalevanta.
Lo apago de un manotazo calculado y desconecto el sistema de repetición. Los pasos de mi madre se oyen por el pasillo, aunque intenta no hacer ruido, el parquet cruje bajo su peso y se cuando está en la puerta, que abre suave y con su clásico susurro mañanero me avisa de la hora.
- Tatiana, es la hora.- dice mientras se vuelve a ir por el pasillo, haciendo el mismo ruido, a hacerme el desayuno.
Me levanto y me visto, tampoco nada elaborado, total, para ir al insti... Desayuno, besos a mi madre y el mismo camino de todas las mañanas, aunque en esta hace frio.
Llego un poco antes de que suene la campana y asi me evito el barullo de todo el mundo entrando por las escaleras, odio el roce con tanta gente, me agota, y siendo las 8 de la mañana no es bueno agotarse.
Me dejo caer en la silla y resoplo, meto la cabeza entre mis manos y dejo caer el peso de la cabeza y que el cansancio se escurra entre mis dedos.
-¡¡¡¡Ehhhhh tuuu que te duermes!!!!- el grito de Laura me saca de mi entrevela, creo que me he quedado traspuesta unos segundos antes de sentir como mi querida amiga me saca a gritos de mi dulce sueño.
- Buenos días...o algo.- digo con voz dormida mientras miro a Laura tirarse en la silla, un día de estos va a acabar sentada en el suelo de las ganas que le pone.
Instantes mas tarde y tras una vana charla con Laura acerca de los ultimos dos o tres chicos con los que se ha liado aparece una sombra, que se sienta casi sin hacer ruido.
- Buenos dias María.- dice Laura mientras se apoya en la pared y apoya un pie en la barra de la silla de María. Como siempre María sonríe y saluda muy suavemente, esta chica...no dejará de ser tímida nunca.
Miro a mis dos amigas, el sol y la luna, el día y la noche, pero nos llevamos bien que es lo que cuenta.
Justo en mitad de mis pensamientos estupido-filosofales como los llama Laura entra la profesora de mates, no es que la odie especialmente, es que ahora mismo odio a medio mundo, por que el otro medio está durmiendo y me da envidia.
Comienza a decir algo de alguien nuevo, en fin, algun rezagado o hijo de padres separados o vete tu a saber que...el caso es que está cerca de donde estamos las tres sentadas y puedo verle solo de reojo.
Castaño, de pelo fino y vestido normal, nada a destacar...quizas sea un niño de papa o simplemente un pobre chaval al que han movido de ciudad por el curro de sus padres.
El chico se gira y me pilla de marrón mirándole directamente, me pongo como un tomate, malditas reacciones incontrolables...
Levanto la cabeza para mirar al frente y de reojo veo como sonríe y como se gira, acabo de quedar como una idiota, para no variar...odio cuando me pasa esto.
Y así comienza la aburrida clase de matemáticas a primera hora de la mañana...mientras yo solo quiero dormir.
Me levanto de sopetón, como las ultimas semanas, en mi cama, en mi casa, en Madrid. La luz del sol apenas llega a los agujeritos de mis persianas, me quito el pelo de la cara cuando el despertador remata el poco sueño que me quedaba con su quejido histérico que parece decirme: Levantalevantalevanta.
Lo apago de un manotazo calculado y desconecto el sistema de repetición. Los pasos de mi madre se oyen por el pasillo, aunque intenta no hacer ruido, el parquet cruje bajo su peso y se cuando está en la puerta, que abre suave y con su clásico susurro mañanero me avisa de la hora.
- Tatiana, es la hora.- dice mientras se vuelve a ir por el pasillo, haciendo el mismo ruido, a hacerme el desayuno.
Me levanto y me visto, tampoco nada elaborado, total, para ir al insti... Desayuno, besos a mi madre y el mismo camino de todas las mañanas, aunque en esta hace frio.
Llego un poco antes de que suene la campana y asi me evito el barullo de todo el mundo entrando por las escaleras, odio el roce con tanta gente, me agota, y siendo las 8 de la mañana no es bueno agotarse.
Me dejo caer en la silla y resoplo, meto la cabeza entre mis manos y dejo caer el peso de la cabeza y que el cansancio se escurra entre mis dedos.
-¡¡¡¡Ehhhhh tuuu que te duermes!!!!- el grito de Laura me saca de mi entrevela, creo que me he quedado traspuesta unos segundos antes de sentir como mi querida amiga me saca a gritos de mi dulce sueño.
- Buenos días...o algo.- digo con voz dormida mientras miro a Laura tirarse en la silla, un día de estos va a acabar sentada en el suelo de las ganas que le pone.
Instantes mas tarde y tras una vana charla con Laura acerca de los ultimos dos o tres chicos con los que se ha liado aparece una sombra, que se sienta casi sin hacer ruido.
- Buenos dias María.- dice Laura mientras se apoya en la pared y apoya un pie en la barra de la silla de María. Como siempre María sonríe y saluda muy suavemente, esta chica...no dejará de ser tímida nunca.
Miro a mis dos amigas, el sol y la luna, el día y la noche, pero nos llevamos bien que es lo que cuenta.
Justo en mitad de mis pensamientos estupido-filosofales como los llama Laura entra la profesora de mates, no es que la odie especialmente, es que ahora mismo odio a medio mundo, por que el otro medio está durmiendo y me da envidia.
Comienza a decir algo de alguien nuevo, en fin, algun rezagado o hijo de padres separados o vete tu a saber que...el caso es que está cerca de donde estamos las tres sentadas y puedo verle solo de reojo.
Castaño, de pelo fino y vestido normal, nada a destacar...quizas sea un niño de papa o simplemente un pobre chaval al que han movido de ciudad por el curro de sus padres.
El chico se gira y me pilla de marrón mirándole directamente, me pongo como un tomate, malditas reacciones incontrolables...
Levanto la cabeza para mirar al frente y de reojo veo como sonríe y como se gira, acabo de quedar como una idiota, para no variar...odio cuando me pasa esto.
Y así comienza la aburrida clase de matemáticas a primera hora de la mañana...mientras yo solo quiero dormir.
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Guerra en los cielos
lunes, noviembre 05, 2007
Recuerdos
Fue a encenderse un cigarrillo y se dió cuenta de que había cogido el mechero preferido de ella.
Lo había dejado apartado para no verlo al menos durante un tiempo pero debía haber salido al recoger y mover los papeles de la casa, de la maldita casa.
Se dió entonces cuenta de la forma tan especial que tenía ella de coger el mechero, de como sus uñas, perfectamente nacaradas resbalaban por los desgastados contornos del mechero, como faltaban trocitos de esmalte donde ella raspaba con la uña de su dedo gordo.
Se lo acercó a la nariz de forma instintiva buscando restos de aquel perfume que se mezclaba con su olor corporal y que daba como resultado el azmizcle más delicioso jamás imaginado, y le pareció encontrarlo allí donde ella solía apoyar la barbilla cuando le miraba con el cigarrillo recién prendido.
Lo alejó despacio, pensando en que ahora que ella ya no estaba, casi nada tenía sentido, encendió el mechero dos, tres, cuatro veces, viendo que seguía funcionando, sin embargo su función había quedado mutilada, el fuego que escupía nunca volvería a iluminar su cara, nunca volvería a encender aquellos cilindros que vomitaban humo que perfilaba la cara de pequeña diosa juguetona...
Y dejando el mechero en la mesa se dió cuenta del poco sentido que tenía aquello, y como persona racional, decidió que no había mejor momento...para dejar de fumar
Lo había dejado apartado para no verlo al menos durante un tiempo pero debía haber salido al recoger y mover los papeles de la casa, de la maldita casa.
Se dió entonces cuenta de la forma tan especial que tenía ella de coger el mechero, de como sus uñas, perfectamente nacaradas resbalaban por los desgastados contornos del mechero, como faltaban trocitos de esmalte donde ella raspaba con la uña de su dedo gordo.
Se lo acercó a la nariz de forma instintiva buscando restos de aquel perfume que se mezclaba con su olor corporal y que daba como resultado el azmizcle más delicioso jamás imaginado, y le pareció encontrarlo allí donde ella solía apoyar la barbilla cuando le miraba con el cigarrillo recién prendido.
Lo alejó despacio, pensando en que ahora que ella ya no estaba, casi nada tenía sentido, encendió el mechero dos, tres, cuatro veces, viendo que seguía funcionando, sin embargo su función había quedado mutilada, el fuego que escupía nunca volvería a iluminar su cara, nunca volvería a encender aquellos cilindros que vomitaban humo que perfilaba la cara de pequeña diosa juguetona...
Y dejando el mechero en la mesa se dió cuenta del poco sentido que tenía aquello, y como persona racional, decidió que no había mejor momento...para dejar de fumar
miércoles, octubre 31, 2007
Ese día
Es el día en el que te levantas y notas como lo que te corre por las venas es sangre, no ácido de baterías.
Es el día en el que no te recorre un escalofrío al oir su nombre en boca ajena y no te cuesta pronunciarlo en la propia
Es el día en el que te das cuenta de lo irracional del odio y las ventajas del olvido selectivo.
Es el día en el que ves las cosas más y más claras y te quedas con lo bueno, deshechas lo malo y razonas tus sentimientos más viscerales hasta convertirlos en meros pensamientos desagradables facilmente olvidables.
Ese es el día en el que estás totalmente curado del desamor...o eso o estás muerto.
Es el día en el que no te recorre un escalofrío al oir su nombre en boca ajena y no te cuesta pronunciarlo en la propia
Es el día en el que te das cuenta de lo irracional del odio y las ventajas del olvido selectivo.
Es el día en el que ves las cosas más y más claras y te quedas con lo bueno, deshechas lo malo y razonas tus sentimientos más viscerales hasta convertirlos en meros pensamientos desagradables facilmente olvidables.
Ese es el día en el que estás totalmente curado del desamor...o eso o estás muerto.
lunes, octubre 29, 2007
Miradas
Al despertar aquel día supo que sería el día en que todo cambiaría, lo había decidido antes de irse a dormir, aquel sería el día en el que vencería su timidez y por fin miraría a la gente a los ojos.
Y asi fue.
Salió a la calle y decidió no mirar al suelo, se esforzó por mantener la vista al frente, y fue entonces cuando descubrió que al mirar a los ojos de los demás podía ver su mente.
Un, dos, tres, y zas!, ya estaba sumergido en un torrente de emociones, sentimientos y vivencias ajenas.Olores, sabores y recuerdos se mezclaban formando una amalgama que al principio fue dificil de digerir, pero poco a poco él fue cogiendole el gusto a aquello.
En pocas semanas navegaba por la mente de los demás como si lo hubiese echo toda la vida...hasta que un buen día se topó con ella...
Un, dos, tres y zas!, notó como ella le invadía la mente, como se deleitaba de todos y cada uno de sus sentimientos, como se descontrolaba su corazón al notar aquello y como ella sentía que él estaba dentro de su cabeza al mismo tiempo, visualizando su interior.
Desde aquel día decidieron no volver a mirar a nadie más a los ojos; a nadie, salvo a ellos mismos.
Y asi fue.
Salió a la calle y decidió no mirar al suelo, se esforzó por mantener la vista al frente, y fue entonces cuando descubrió que al mirar a los ojos de los demás podía ver su mente.
Un, dos, tres, y zas!, ya estaba sumergido en un torrente de emociones, sentimientos y vivencias ajenas.Olores, sabores y recuerdos se mezclaban formando una amalgama que al principio fue dificil de digerir, pero poco a poco él fue cogiendole el gusto a aquello.
En pocas semanas navegaba por la mente de los demás como si lo hubiese echo toda la vida...hasta que un buen día se topó con ella...
Un, dos, tres y zas!, notó como ella le invadía la mente, como se deleitaba de todos y cada uno de sus sentimientos, como se descontrolaba su corazón al notar aquello y como ella sentía que él estaba dentro de su cabeza al mismo tiempo, visualizando su interior.
Desde aquel día decidieron no volver a mirar a nadie más a los ojos; a nadie, salvo a ellos mismos.
lunes, octubre 22, 2007
Orgullo
Aquel día las niñas también se enfadaron. Primero se gritaron y después se pasaron un día entero sin mirarse a la cara.
Cuando aquello pasó, se juraron una cosa: Cada vez que se enfadaran, se tragarían todo su orgullo, extenderían su dedo meñique y se lo estrecharían fuerte.
Y así pasó, que un día volvieron a enfadarse, y como habían pactado, se tragaron su orgullo, pero no contaban con que era más de lo que podía digerir...
A la mañana siguiente las encontraron unidas por los dedos meñiques y asfixiadas por su propio ego...
=============================================
Este post está dedicado a mi querida Tara y la idea original es suya, podeis leerla aqui
Cuando aquello pasó, se juraron una cosa: Cada vez que se enfadaran, se tragarían todo su orgullo, extenderían su dedo meñique y se lo estrecharían fuerte.
Y así pasó, que un día volvieron a enfadarse, y como habían pactado, se tragaron su orgullo, pero no contaban con que era más de lo que podía digerir...
A la mañana siguiente las encontraron unidas por los dedos meñiques y asfixiadas por su propio ego...
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Este post está dedicado a mi querida Tara y la idea original es suya, podeis leerla aqui
martes, octubre 16, 2007
Llueve: Happy Gore End
Llueve, y la lluvia cae cansina sobre las dos figuras que no sienten ni la humedad ni el frio.
Llueve sobre los dos novios que discuten acaloradamente, ella echa una furia agita sus manos en el aire interceptando las gotas de agua que tan sólo intentan llegar al suelo y las hace saltar por los aires, mojando aun más a la otra figura que la mira con expresión vacía.
Llueve, pero el agua no consigue llevarse la sarta de palabras malsonantes y dura que la boca de ella le profiere a él, le acusa de muchas cosas, pero por encima de todas repite siempre el mismo concepto con diferentes palabras: dejado, despistado, olvidadizo...despreocupado.
Llueve y las lagrimas de ella se mezclan con las gotas que alcanzan su cara y se las arrancan en un torrente que recorre la fina piel de su cara mientras se acurruca en el pecho de él, mientras temblorosa suelta el mango del cuchillo que sobresale del pecho de él.
Llueve y la lluvia golpea a los dos, resbalando por el mango del cuchillo mientras ella llora y gimotea tapándose la boca mientras él se mira incrédulo al pecho, ahí donde el cuchillo habría atravesado su corazón...si no se lo hubiese olvidado en casa
Llueve sobre los dos novios que discuten acaloradamente, ella echa una furia agita sus manos en el aire interceptando las gotas de agua que tan sólo intentan llegar al suelo y las hace saltar por los aires, mojando aun más a la otra figura que la mira con expresión vacía.
Llueve, pero el agua no consigue llevarse la sarta de palabras malsonantes y dura que la boca de ella le profiere a él, le acusa de muchas cosas, pero por encima de todas repite siempre el mismo concepto con diferentes palabras: dejado, despistado, olvidadizo...despreocupado.
Llueve y las lagrimas de ella se mezclan con las gotas que alcanzan su cara y se las arrancan en un torrente que recorre la fina piel de su cara mientras se acurruca en el pecho de él, mientras temblorosa suelta el mango del cuchillo que sobresale del pecho de él.
Llueve y la lluvia golpea a los dos, resbalando por el mango del cuchillo mientras ella llora y gimotea tapándose la boca mientras él se mira incrédulo al pecho, ahí donde el cuchillo habría atravesado su corazón...si no se lo hubiese olvidado en casa
jueves, octubre 11, 2007
Llueve
Llueve, y la lluvia cae cansina sobre las dos figuras que no sienten ni la humedad ni el frio.
Llueve sobre los dos novios que discuten acaloradamente, ella echa una furia agita sus manos en el aire interceptando las gotas de agua que tan sólo intentan llegar al suelo y las hace saltar por los aires, mojando aun más a la otra figura que la mira con expresión vacía.
Llueve, pero el agua no consigue llevarse la sarta de palabras malsonantes y dura que la boca de ella le profiere a él, le acusa de muchas cosas, pero por encima de todas repite siempre el mismo concepto con diferentes palabras: dejado, despistado, olvidadizo...despreocupado.
Llueve y las lagrimas de ella se mezclan con las gotas que alcanzan su cara y se las arrancan en un torrente que recorre la fina piel de su cara mientras se aleja entre sollozos.
Llueve y la lluvia es la única compañera que le queda a él en ese preciso momento , tan duro, tan amargo. Un momento que habría destrozado el corazón a cualquiera, incluso a él...si no se lo hubiese olvidado en casa...
Llueve sobre los dos novios que discuten acaloradamente, ella echa una furia agita sus manos en el aire interceptando las gotas de agua que tan sólo intentan llegar al suelo y las hace saltar por los aires, mojando aun más a la otra figura que la mira con expresión vacía.
Llueve, pero el agua no consigue llevarse la sarta de palabras malsonantes y dura que la boca de ella le profiere a él, le acusa de muchas cosas, pero por encima de todas repite siempre el mismo concepto con diferentes palabras: dejado, despistado, olvidadizo...despreocupado.
Llueve y las lagrimas de ella se mezclan con las gotas que alcanzan su cara y se las arrancan en un torrente que recorre la fina piel de su cara mientras se aleja entre sollozos.
Llueve y la lluvia es la única compañera que le queda a él en ese preciso momento , tan duro, tan amargo. Un momento que habría destrozado el corazón a cualquiera, incluso a él...si no se lo hubiese olvidado en casa...
lunes, octubre 08, 2007
¿Como?
¿Como decirte que te echo de menos sin volver a pronunciar las tres palabras que componen esa frase que se queda tan cortas de sentido al decirla de nuevo?
¿Como decirte que me duele tu ausencia si la amargura que me produce tu ausencia no se expresa con palabras conocidas?
¿Como hacerte llegar la idea de que el hueco que hay en mi corazón para ti sangra cada vez que pienso en ti y que en mi mente eres una imagen fija?
¿Como decirte algo para lo cual no se han inventado palabras?
¿Como decirte que me duele tu ausencia si la amargura que me produce tu ausencia no se expresa con palabras conocidas?
¿Como hacerte llegar la idea de que el hueco que hay en mi corazón para ti sangra cada vez que pienso en ti y que en mi mente eres una imagen fija?
¿Como decirte algo para lo cual no se han inventado palabras?
miércoles, octubre 03, 2007
Receta para hacer sonreir (II)
Coge tu mano derecha, dobla los dedos meñíque y anular, deja extendidos, pero no del todo el índice y el dedo corazón, ligeramente flexionados.
Ahora mueve la mano hasta que con esos dos dedos te toques detrás de la oreja, justo por debajo del lóbulo, acariciate suavemente pero lo justo para que notes el calor de los dedos.
Lo sientes, ¿verdad?, pues ahora imagina que soy yo quien, por detrás, te he cogido y ese roce es el de mis labios sobre tu piel.
Ahora mueve la mano hasta que con esos dos dedos te toques detrás de la oreja, justo por debajo del lóbulo, acariciate suavemente pero lo justo para que notes el calor de los dedos.
Lo sientes, ¿verdad?, pues ahora imagina que soy yo quien, por detrás, te he cogido y ese roce es el de mis labios sobre tu piel.
lunes, octubre 01, 2007
Ajedrez Macabro
No soy uno de ellos, quizas lo parezca o quizas me confundais por la forma almendrada de mis ojos, pero hace tiempo que me liberé de esa carcel que me aprisionaba.
Como os digo hace tiempo que rompí la marmólea cáscara que me aprisionaba en mi rol predefinido, era un alfil, una pieza quirurgica de este macabro ajedrez que es la vida.
No fue facil pero al hacerlo me sentí liberado, me encontré solo en medio del tablero, mirando hacia el suelo donde estaban los trozos de la figura que me encerraba, apartandolos un poco y apartando de mi el polvo acumulado me dispuse a seguir mi propio camino.
Y así es como, armado con las dos armas que el propio tablero me había proporcionado, mi lengua y mi cabeza, me desplacé, esquivando meros peones sin mente que se mueven hacia su muerte segura guiados de forma cruel por otros.
Desde mi nuevo punto de vista contemplo como las altas torres no son tan altas, ni tan fuertes, tan solo son piedras amontonadas que van hacia delante o hacia atrás pero cuya unica función es la de hacer de parapeto.
Y un poco más allá de las torres puedo ver a las reinas, piezas mimadas que se creen las dueñas de todo lo que ven, que creen ir a donde quieren, pero que en el fondo no valen más que lo que llevan encima, que cualquier peon sin mente puede llegar a ser una de ellas si se lo proponen...no son tan exclusivas sino carnaza sacrificable en pos de proteger al artífice de todo esto.
Esquivo uno , dos , tres peones que avanzan hacia mi sin saber bien que hacen, solo ven algo diferente y muerden y pelean, dos saltos y un movimiento rápido son suficientes para dejarlos atrás, esos palurdos ni siquiera son capaces de mirar hacia atrás, y todo el mundo sabe que si no ves tu pasado estás condenado a repetirlo...
Una sombra se mueve rapido a la derecha mía, otro alfil me ataca, sus ojos almendrados la delatan y se reflejan en un instante en los mios, me ataca con sus afiladas armas y yo me defiendo como puedo, me hiere en brazos y pecho, incluso me atrevería a decir que la herida del pecho es profunda.
Nos separamos un segundo, sus ojos arden, los mios la estudian, la antigua llama de los alfiles arde en los mios tambien, pero mi mente enfria mis ánimos y cuando ella se abalanza sobre mi yo tan solo me desplazo donde no puede llegarme, a ella le atan sus cadenas y yo soy libre, mis ojos la miran con pena mientras ella me odia en su interior.
Despacio avanzo por las pocas casillas que la vida me ofrece, viendo pasar diferentes piezas de todo tipo y color, hasta que llego al salon del trono, donde el que maneja todo esto se sienta y dirige, donde controla cada uno de sus aspectos.
Abro las puertas y entro, buscando al rey, pero su sillón está vacio, mis ojos rastrean despacio todos los recodos buscandole, despacio me aproximo hasta el trono, esculpido sobre madera es sublime.
Sigo buscando, por todos los lados y esquinas...nada, no hay nadie mas que yo..agotado por el viaje decido sentarme en el trono a descansar durante un instante antes de volver a mi viaje.
Y es entonces cuando me doy cuenta de que soy el rey, que me corresponde por derecho estar ahí, y que a partir de ahora, yo , gobierno por completo mi vida.
Como os digo hace tiempo que rompí la marmólea cáscara que me aprisionaba en mi rol predefinido, era un alfil, una pieza quirurgica de este macabro ajedrez que es la vida.
No fue facil pero al hacerlo me sentí liberado, me encontré solo en medio del tablero, mirando hacia el suelo donde estaban los trozos de la figura que me encerraba, apartandolos un poco y apartando de mi el polvo acumulado me dispuse a seguir mi propio camino.
Y así es como, armado con las dos armas que el propio tablero me había proporcionado, mi lengua y mi cabeza, me desplacé, esquivando meros peones sin mente que se mueven hacia su muerte segura guiados de forma cruel por otros.
Desde mi nuevo punto de vista contemplo como las altas torres no son tan altas, ni tan fuertes, tan solo son piedras amontonadas que van hacia delante o hacia atrás pero cuya unica función es la de hacer de parapeto.
Y un poco más allá de las torres puedo ver a las reinas, piezas mimadas que se creen las dueñas de todo lo que ven, que creen ir a donde quieren, pero que en el fondo no valen más que lo que llevan encima, que cualquier peon sin mente puede llegar a ser una de ellas si se lo proponen...no son tan exclusivas sino carnaza sacrificable en pos de proteger al artífice de todo esto.
Esquivo uno , dos , tres peones que avanzan hacia mi sin saber bien que hacen, solo ven algo diferente y muerden y pelean, dos saltos y un movimiento rápido son suficientes para dejarlos atrás, esos palurdos ni siquiera son capaces de mirar hacia atrás, y todo el mundo sabe que si no ves tu pasado estás condenado a repetirlo...
Una sombra se mueve rapido a la derecha mía, otro alfil me ataca, sus ojos almendrados la delatan y se reflejan en un instante en los mios, me ataca con sus afiladas armas y yo me defiendo como puedo, me hiere en brazos y pecho, incluso me atrevería a decir que la herida del pecho es profunda.
Nos separamos un segundo, sus ojos arden, los mios la estudian, la antigua llama de los alfiles arde en los mios tambien, pero mi mente enfria mis ánimos y cuando ella se abalanza sobre mi yo tan solo me desplazo donde no puede llegarme, a ella le atan sus cadenas y yo soy libre, mis ojos la miran con pena mientras ella me odia en su interior.
Despacio avanzo por las pocas casillas que la vida me ofrece, viendo pasar diferentes piezas de todo tipo y color, hasta que llego al salon del trono, donde el que maneja todo esto se sienta y dirige, donde controla cada uno de sus aspectos.
Abro las puertas y entro, buscando al rey, pero su sillón está vacio, mis ojos rastrean despacio todos los recodos buscandole, despacio me aproximo hasta el trono, esculpido sobre madera es sublime.
Sigo buscando, por todos los lados y esquinas...nada, no hay nadie mas que yo..agotado por el viaje decido sentarme en el trono a descansar durante un instante antes de volver a mi viaje.
Y es entonces cuando me doy cuenta de que soy el rey, que me corresponde por derecho estar ahí, y que a partir de ahora, yo , gobierno por completo mi vida.
domingo, septiembre 23, 2007
Mundo del corazón...o de las entrañas.
Sus costillas eran sin lugar a duda de lo mejor de la comarca.
Sus chorizos eran muy valorados en toda barbacoa que se preciase en un radio de 100 km a la redonda.
Sus morcillas parecían hechas por alguna mano sobrenatural y su sabor era suave y tierno, increiblemente intenso y al mismo tiempo nada fuerte.
Su carne era increiblemente tierna y sabrosa, se deshacía en la boca.
La verdad es que la carnicería de Sebastían se enorgullecía de tener la mejor de todas las carnes en muchisimos kilómetros a la redonda, no había ninguna persona de los pueblos aledaños que no la conociesen.
Lo que no se conocía tanto era la afición de Sebastián a las mujeres...o a lo rápido que cambiaba de "novia"...o a lo extraño y repentido de esos cambios...
Sus chorizos eran muy valorados en toda barbacoa que se preciase en un radio de 100 km a la redonda.
Sus morcillas parecían hechas por alguna mano sobrenatural y su sabor era suave y tierno, increiblemente intenso y al mismo tiempo nada fuerte.
Su carne era increiblemente tierna y sabrosa, se deshacía en la boca.
La verdad es que la carnicería de Sebastían se enorgullecía de tener la mejor de todas las carnes en muchisimos kilómetros a la redonda, no había ninguna persona de los pueblos aledaños que no la conociesen.
Lo que no se conocía tanto era la afición de Sebastián a las mujeres...o a lo rápido que cambiaba de "novia"...o a lo extraño y repentido de esos cambios...
miércoles, septiembre 19, 2007
Gusiluz
Esta noche quiero dormir abrazado a ti, y que seas mi pequeño Gusiluz, y que cada vez que te apriete un poco en un tierno abrazo tu ilumines toda la estancia con tu sonrisa...
martes, septiembre 18, 2007
Te echo de menos
Se me antojan necesiarios, hoy por hoy, esta noche sin falta, tus abrazos, tus besos, tus arrumacos, tus pequeños mordiscos en mi cuello y tus suaves arañazos que no dejan marca con tus uñas sobre mi espalda.
Ya sabes, todas esas cosas, despertarme en mitad de la noche, verte, olerte, besarte, apartarte suavemente con las manos, taparte con la manta y la sabana o quitarte una manta por que tu frente está llena de sudor qe hace que se te peguen esos pequeños caracolitos a la frente.
Me enrollo por que siento que con solo decirte que te echo de menos no cubro todo lo que siento.
Ya sabes, todas esas cosas, despertarme en mitad de la noche, verte, olerte, besarte, apartarte suavemente con las manos, taparte con la manta y la sabana o quitarte una manta por que tu frente está llena de sudor qe hace que se te peguen esos pequeños caracolitos a la frente.
Me enrollo por que siento que con solo decirte que te echo de menos no cubro todo lo que siento.
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